Durante años, Vincent D'Onofrio llevó al límite su físico para convertirse en Kingpin. Pero el tiempo pasa, y con 66 años, el actor decidió dejar atrás los drásticos cambios de peso por una cuestión clave: su salud. En Daredevil: Born Again, encontró la solución: un traje especial que recrea la imponente presencia del villano sin necesidad de poner en riesgo su cuerpo. Aunque no es precisamente cómodo —es pesado, caluroso y ajustado— le permite seguir dando vida a uno de los antagonistas más icónicos de Marvel. Después de su paso por Daredevil, Hawkeye y Echo, Kingpin sigue más vigente que nunca.
“Mi hermano Tom es la voz oficial de Woody… y yo también, pero en juguetes, videojuegos y comerciales.” “Mi versión de Woody es, básicamente, una imitación de Tom Hanks regañando a su hijo. Siempre he sentido que ese tono explosivo y protector es la esencia del personaje. Cuando grabo, tengo que encontrar ese ‘¡hey, hey, hey!’ que me lleva directo a él. Es una voz que vive entre el pecho y la nariz. Tom tiene esa habilidad de empujar con el diafragma mientras lleva la voz a la nariz, y aunque al principio no lo notaba, con el tiempo me di cuenta de que mi voz se parece mucho más de lo que creía. Viendo videos míos pensé: ‘Dios, sí sueno como él’. Incluso sin intentar imitarlo, ya lo traigo natural.” “Una vez, Tom y yo estábamos visitando a nuestra madre y llamamos a otro de nuestros hermanos. Después de escucharnos hablar unos minutos, nos dijo: ‘Esto es como escuchar a dos Woodys discutiendo entre ellos’. Esa es mi vida: soy el Woody que no aparece en pantalla, pero que ha estado...