Durante años, Vincent D'Onofrio llevó al límite su físico para convertirse en Kingpin. Pero el tiempo pasa, y con 66 años, el actor decidió dejar atrás los drásticos cambios de peso por una cuestión clave: su salud. En Daredevil: Born Again, encontró la solución: un traje especial que recrea la imponente presencia del villano sin necesidad de poner en riesgo su cuerpo. Aunque no es precisamente cómodo —es pesado, caluroso y ajustado— le permite seguir dando vida a uno de los antagonistas más icónicos de Marvel. Después de su paso por Daredevil, Hawkeye y Echo, Kingpin sigue más vigente que nunca.
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