
Los Titanes finalmente funcionan equitativamente como un equipo dinámico, Jason Todd asume de una extraña forma su identidad de Red Hood y vemos la caída total de Bruce Wayne. Pero lo más interesante sin duda es ver como Gotham se desmorona, mientras los protagonistas hacen todo por mantener a los suyos a salvo, enfrentarse a una traición impensable a la vez que asumen ser reconocidos como celebridades y "enemigos públicos".
Un perfecto Nightwing y un Red Hood, que podría mejorar si le dan su propio spin-off, son el centro de atención, la rivalidad entre los dos viejos Robins, mientras que finalmente Gar/Beast Boy obtiene el rol que merece.
Conner y Starfire se lucen absolutamente, mientras que Raven y Donna Troy se hacen esperar, pero sus aportes valen oro.
Los nuevos, Blackfire se roba las miradas como una antiheroína perfecta, Bárbara Gordon complementa a la trama sublimemente. Tenemos también al demente Doctor Crane que da escalofríos y orquesta el rumbo de la temporada interpretado por un actor de método que incluso terminó despedido tras demostrar su locura en el set de grabación. Por último nos presentan a Tim Drake, que sin duda necesita desarrollo más adelante.
Tiene sus errores, pero por suerte los aciertos los superan, hay capítulos densos, otros épicos. Se superaron en cuanto a vinculaciones con las historietas de DC.