
Defenso de los equipo de fútbol americano Oakland Raiders y Kansas City chiefs, que en base a el hicieron juegos de lucha y juegos de habilidad, era conocido como "el martillo" por los golpes brutales que propinaba. Su 1,90 y 90 kilos llevaron al cine la misma ferocidad que exhíbia en el estadio, y protagonizó unas películas más duras que lo habitual en el Hollywood de entonces. Williamson aún sigue teniendo el aspecto de poder dejar de un golpe en el sitio a la mayoría de los actores actuales del cine de acción. Su máxima condición en el cine fue en la película Hammer del año de 1972.